Nuevos avances en terapias génicas y celulares para la fibrosis quística
Noviembre,2009
Cuando en 1989, Lap Chee Tsui y sus colegas lograron finalmente aislar y describir el gen de la fibrosis quística, CFTR, todos pensaron que sería sencillo emplear una copia normal del gen para tratar esta enfermedad. Debimos habernos dado cuenta que el cuerpo humano se resiste muy fuertemente a la incorporación de genes ajenos al organismo para protegerse de la invasión de genes de otros animales y plantas. A pesar de los esfuerzos de numerosos grupos valiéndose de virus o lípidos para transportar el gen CFTR normal hacia las células de los pacientes con fibrosis quística, aún no hemos logrado desarrollar esta nueva forma de tratamiento. Dicho esto, también sabemos que la terapia se encuentra ahora en una posición mucho mejor que hace 20 años, no sólo en términos de esperanza de vida, sino también por haberse logrado una mejor calidad de vida para la mayoría de las personas con fibrosis quística.
“Creo que veremos terapias génicas y celulares en los próximos años pero no de inmediato.”
Cualquiera que estudie los desarrollos farmacológicos sabe que transcurren unos 20 años desde que surge la idea de cualquier nuevo medicamento hasta que se lo comercializa, por lo tanto quizás no deberíamos sorprendernos al ver que los progresos son muy lentos. Los científicos y médicos, exactamente igual que los pacientes, se entusiasman con las nuevas ideas y se olvidan del tiempo que se requiere para demostrar que la droga funciona, encontrar la mejor dosis, definir su estabilidad a temperaturas extremas y en condiciones de humedad y sequedad, y lo más importante, demostrar que es segura. Del mismo modo, la escala de tiempo también de igual relevancia para las nuevas propuestas de usar genes o células madre como terapia. Creo que veremos terapias génicas y celulares en los próximos años pero no de inmediato.
Los primeros intentos de terapias génicas usaron “oncorretrovirus” (se basaron en virus cancerígenos de ratones) o “adenovirus” (se basaron en los virus del resfrío común). Cuando se emplearon para tratar niños con inmunodeficiencia (“niños burbuja”), se quedó demostrado que los retrovirus causan cáncer y si bien hay motivos para pensar que esto no sucedería en pacientes con fibrosis quística, de todas maneras sería muy difícil infectar los pulmones con estos virus. Dos grupos en Estados Unidos usaron adenovirus para transportar el gen CFTR hacia las células que recubren los pulmones. Las pruebas fueron insatisfactorias y, cuando se incrementó la dosis, los adenovirus ocasionaron problemas a algunos de los pacientes con fibrosis quística. A causa de las complicaciones derivadas del adenovirus, se produjo una trágica muerte mientras se realizaban pruebas para combatir otra enfermedad.
En cualquier caso, la copia normal del gen de la fibrosis quística que puede ser conducida a las células por el virus en muy pequeña y sólo contiene la “secuencia de codificación” o instrucciones para la proteína, sin poseer ninguna de las regiones reguladoras. Es un poco como ponerle un motor a un auto que solo puede avanzar a una velocidad, sin frenos ni acelerador. Al mismo tiempo, algunos grupos en Londres (en el Hospital St. Mary y el Hospital Brompton) intentaron terapias génicas CFTR utilizando recubrimientos lípidos no virales para introducir el gen dentro de las células que recubren la nariz y las vías respiratorias superiores. Si bien quedó demostrada su inocuidad, la capacidad de las células para corregir el defecto de la fibrosis quística transportando sal y agua hacia la superficie de las vías respiratorias, mejoró poco y fue ineficaz y breve.
“Hoy, diez años después, hay nuevos movimientos en el campo de la terapia génica y celular.”
Luego de esos intentos, llevados a cabo por numerosos grupos en distintos países, gran parte del trabajo arduo se alejó de los pacientes y se trasladó a los laboratorios, pasando a utilizar animales y modelos celulares, para desarrollar nuevos avances con más posibilidades de tener éxito. Hoy, diez años después, hay nuevos movimientos en el campo de la terapia génica y celular.
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